Vacaciones por fiestas de Navidad y Fin de Año, una esperanza para el comercio y el turismo

La Peña del Estudiante, uno de los atractivos turísticos en León. Fotografía; Voces En Libertad.

Ante la proximidad de una de las celebraciones religiosas más arraigadas entre los católicos nicaragüenses, como es la Natividad del Niño Dios y las fiestas con motivo de fin de año y el inicio del nuevo año, crecen las expectativas en el comercio y el turismo con el período de vacaciones por motivo de estas fechas.

 La crisis sociopolítica que vive el país desde 2018, la continuidad de la pandemia de COVID-19 y la difícil situación económica, ha provocado la disminución del turismo. Por ejemplo en el sector de San Juan del Sur, Rivas,  se estima que el turismo extranjero disminuyó  en un 70 por ciento durante este período. Pero para este año la expectativa es de que haya una visita masiva de turistas, tanto nacionales como extranjeros, pues  las reservaciones de casas vacacionales están superando las expectativas debido a las festividades.

San Juan del Sur, preparado para recibir a turistas. Fotografía: Voces En Libertad.

“Hemos notado el incremento de reservaciones tanto de nacionales como de extranjeros, algo que ya no lo mirábamos desde el 2018, creo que la población tiene más confianza al visitarnos debido a que antes no lo hacían por la pandemia, pero ahora que muchos ya se han vacunado, la gente ya no teme salir a disfrutar”, señaló Suyen Vargas, gerente general de la empresa bienes y raíces Aurora Beach Front Realty.  

Para temporada alta los precios de alquiler en las casas vacacionales aumentan su precio, una casa vacacional puede costar entre 300 y 1,000 dólares por noche.

Pero los hoteles locales pueden ofrecer precios más accesibles. Hay opciones diversas para los presupuestos más pequeños.

Los empresarios turísticos  realizan diferentes estrategias para atraer al cliente, es decir, algunos están inaugurando nuevos negocios y ampliando la gama de oferta hotelera.

Entre el 2019 a 2020 se mantuvo el precio de las casas vacacionales  entre 500 a 600 dólares por noche, pero para estas festividades el precio oscila entre los 700 a 1,200 dólares por noche.

Restricciones ante el Covid-19

La gama de ofertas en San Juan del Sur es diversificada, sin embargo, los clientes que año con año suelen visitar Nicaragua, se deben de enfrentar a las restricciones ante el Covid-19 que implican realizarse la prueba,  su período de revisión y lo que conlleva la espera de aprobación de su estadía en el país. 

“La demanda es mejor que la del año pasado, pero nos estamos enfrentando también a las restricciones y regulaciones del COVID, esperamos que esto se vaya flexibilizando un poco y que nuestros clientes puedan viajar a Nicaragua con mayor facilidad”, indica Erick Martínez Orozco, mánager del complejo residencial vacacional Malibú.

Martínez también informó que a diario atienden entre 70 a 80 llamadas por reservaciones, por lo que esperan que este sea el inicio de la recuperación del turismo en esta zona históricamente dinámica sobre todo en estas fechas.

León: Poneloya, un destino en busca de su recuperación económica y turística  

León es punto de atención de miles de turistas nacionales y extranjeros pues a los atractivos propios de ser una ciudad colonial se suman sus hermosas playas que atraen a los visitantes.

Poneloya y Las Peñitas son destinos turísticos que buscan poco a poco la recuperación económica con la llegada de bañistas, principalmente en esta temporada alta de Navidad y Fin de Año. 

Julia Salmerón, oriunda del municipio de Telica, aprovecha las vacaciones para salir junto a sus hijos y nietos a disfrutar de la playa, la brisa del mar y de un hermoso atardecer desde el mirador Peña del Tigre, un sitio de descanso con una impresionante vista al océano.

“Estamos de vacaciones y hay que disfrutar en familia porque ahora solo así podemos salir a desestresarnos y buscar otro ambiente porque han sido días tristes por tantas muertes, pero poco a poco vamos quitándonos ese miedo y aprovechamos hoy que no hay mucha gente para venir a la playa y disfrutar de este ambiente y esta naturaleza tan linda que nos ofrece este lugar. Eso sí tomando todas las medidas de seguridad porque debemos salir sin descuidarnos, aunque estemos vacunados”, expresó Salmerón. 

Poneloya se apresta a recibir a los turistas durante esta época. Fotgrafía: Voces En Libertad.

Johany García, un joven matagalpino, encontró en este lugar un sitio de descanso después de haber vivido un año tan difícil y tenso. 

“La playa me pareció un lugar agradable, la mayoría de nosotros venimos a disfrutar de la comida y de un día increíble porque muchos de nosotros estamos pasando duros momentos y antes que finalice el año buscamos un sitio atractivo como este” recalcó. 

 La afluencia de turistas en esa zona costera, ha bajado considerablemente en los últimos tres años. Sin embargo, hay optimismo en los dueños de pequeños negocios que ofrecen sus productos, servicios turísticos de restaurante y alojamiento estos últimos días de diciembre para quienes deseen celebrar la Navidad y el Año Nuevo.

Ana Leslie Rivera, emprendió en la venta de coco y elaboración de artesanía de mar como medio de subsistencia. Es una de las familias afectadas por la falta de visitantes y turistas quienes dejaban el mayor ingreso económico en la zona costera. 

“Hemos tenido días difíciles porque las ventas han estado frías y ha habido pocos visitantes debido a la situación económica y la pandemia. Aquí varios negocios han tenido que cerrar. Pero todos los días venimos desde las 7:00 a.m. hasta la 5:00 p.m. para vender nuestros productos y llevar el sustento a los niños, con la esperanza que la situación mejore con las fiestas de Navidad y fin de año”, explicó Rivera.

En la misma tónica se expresa Marianela Rodríguez, quien ofrece comida marinera y alquila ramadas en el sector de la curva en Las Peñitas.

“Aquí le ofrecemos las ramadas sencillas con su hamaca por 300 córdobas el día. También ofrecemos platos de pescado frito, sopa de mariscos, langosta desde los 200 córdobas. Confiamos en Dios que esta situación mejore y nos permita seguir acondicionando los ranchos para que las familias se sientan cómodas y seguras”, dijo Rodríguez.

Gustavo Rodríguez, por su parte, presta su servicio como socorrista voluntario los fines de semana en La Curvita, una de las zonas más peligrosas de Las Peñitas, labor en la que lleva diez años.

El último rescate que realizó Rodríguez en esta playa fue con apoyo del club Los Meros, el pasado 8 de diciembre del presente año, cuando las corrientes marinas arrastraron a dos bañistas que desatendieron el límite de playa. El socorrista recomendó a los visitantes no ingresar al agua en estado de ebriedad, respetar los límites de playa, bañarse fuera de la zona de corrientes y piedras para evitar tragedias.   

Una playa de fuertes corrientes 

Esté destino turístico está ubicado a 18 kilómetros al suroeste de la ciudad de León. Sobre su playa se cuentan varias historias, mitos y leyendas de dos famosas peñas que son llamadas: La Peña del Tigre y la Peña del Estudiante.  Cada una con una historia en particular por los acontecimientos ocurridos en el pasado, por lo peligroso de sus corrientes por lo cual es necesario siempre tener precaución en la bahía.

En ambas peñas los turistas o personas que viven cerca acostumbran pescar o pasar el atardecer ahí, como Juan Francisco García, que en sus tiempos libres aprovecha para pescar como un deporte y otros para llevar el sustento a su hogar. 

“Se dice que aquí llegaron un grupo de estudiantes universitarios subieron a tomarse unas fotos, pero uno de ellos lo arrebató una ola y murió, por eso la cruz. Otros dicen que debajo de la roca hay una cueva donde vivía un tigre. Esta es una zona peligrosa y por eso se les recomienda a los visitantes que deben tomar precaución por el oleaje que golpea. Desde aquí se puede observar todos los ranchos, Poneloya, Las Peñitas, es una imagen impresionante”, aseguró García.      

Poneloya se caracteriza por tener un paisaje pintoresco, buenas olas para el surf, playas solas y limpias, estero, bocana, y sitio de interés como la isla Juan Venado donde protegen a la tortuga carey y otros atractivos.   

Carazo: Iniciativa de turismo rural

A tan solo doce kilómetros del centro de la ciudad de Diriamba, Carazo se encuentra ubicada la comunidad San Juan de La Sierra, donde el balneario “El Concheño” ha abierto sus puertas con el fin de incursionar en el turismo rural comunitario.

Son nueve manzanas de tierra, protegidas celosamente por su propietario don Manuel de la Cruz Palacios y su familia. En el lugar aún hay animales en peligro de extinción entre los cuales están, los monos congos, urracas, iguana verde, ardillas y nuestro pájaro nacional guardabarranco.

Además, el lugar cuenta con una hermosa piscina natural, la cual está rodeada de árboles frutales y de madera preciosa como caoba, roble, madroño, guanacaste, mango y todo tipo de cítricos que hace más atractivo el lugar para aquellas personas que gustan conectarse con la naturaleza.

Cruz Palacios explicó que hace un poco más de diez años compró la propiedad con acceso al río, “al ver que había una oportunidad de obtener un poco más de ingresos económicos para mi familia, se me vino la idea de un balneario, entonces como no tenía dinero ni ayuda de nadie, empecé con más de 20 hombres a abrir el camino a punta de mano”.

Más de tres meses se llevó Cruz para abrir el camino que da acceso directo a su balneario, pero fue hace cinco años que empezó a recibir visitantes de comunidades aledañas.

Piscina natural en la comunidad San Juan de La Sierra, donde está el balneario “El Concheño” que busca incursionar en el turismo rural comunitario. Fotografía: Voces En Libertad.

A tan solo doce kilómetros del centro de la ciudad de Diriamba, Carazo se encuentra ubicada la comunidad San Juan de La Sierra, donde el balneario “El Concheño” ha abierto sus puertas con el fin de incursionar en el turismo rural comunitario.

“Nunca he recibido ayuda de ninguna institución, es triste que INTUR no se interese por nuestras comunidades, donde sus ríos son caudalosos y tenemos la capacidad de levantar económicamente a nuestras comunidades generando empleos, pero lo que nos falta son proyectos y apoyo, se necesita la ayuda de la alcaldía para que ‘patroleen’ los caminos, pero no nos escuchan”, dijo Palacios.

Palacios también indicó que en su propiedad y en la ribera del río se necesita sembrar más árboles que ayuden a mantener su caudal, ya que en temporadas de invierno abren las compuertas de la presa y el balneario deja de funcionar, actividad que debe de ser aprovechada para sembrar. Pero no cuentan con apoyo de ninguna institución que done los árboles.

El camino a la comunidad y al balneario “El Concheño” es bien accesible, se puede ingresar en vehículos, motos y a pie, la piscina natural tiene una capacidad para albergar a 250 personas.

Buscan aprovechar vacaciones

Para este 25 de diciembre y 1 de enero, don Manuel se alista junto con su familia y tres personas más a las que dio empleo, para la llegada de visitantes con una riquísima sopa de gallina india y sopa de mariscos, gaseosas y refrescos naturales.

El precio para ingresar al balneario es de 20 córdobas y las personas tienen la opción de llevar o preparar sus propios alimentos en el lugar, con el único requisito de cuidar y preservar los recursos naturales, no encendiendo fuego cerca de los árboles ni del río.

Debido a que aún el balneario no cuenta con las mejores condiciones en cuanto a infraestructura por la falta de inversión, el propietario del lugar recibe a comerciantes en su local sin tener que pagar, esto con el fin de apoyar a su comunidad y cubrir un poco las necesidades de los visitantes.

La falta de apoyo e interés que hay en las instituciones gubernamentales por el turismo rural son notorias, debido a que la mayor parte del tiempo son los dueños de los balnearios los que hacen sus propias publicidades y mejoras en sus locales.

Chinandega: Bajas ventas de gallinas  

A pocos días de la cena de nochebuena, en los mercados de Chinandega, donde se venden las gallinas y chompipes (pavos), para ser preparados con el tradicional relleno de verduras, las ventas son muy bajas, aseguraron  los vendedores.

«Esta gallina india o de patio como le conocen, la tengo al mismo precio del año pasado, (trescientos cincuenta, trescientos y doscientos cincuenta córdobas) , confiamos en Dios que mejoren las ventas”,  manifestó Josefa Delgado, de la comarca «La Mora».

Un ejemplo de las bajas ventas, en un lapso de dos días Deysi Olivares únicamente había vendido tres gallinas.

Al igual que las gallinas, las verduras y perecederos mantienen el precio del año pasado, con excepción de la papa. Sin embargo,  hay pocos compradores, expresaron comerciantes locales.

Baja demanda de gallinas criollas en mercado de Chinandega. Fotografía: Voces En Libertad.

«Pienso que es la situación económica del país, la esperanza es que los nicas envíen remesas a familiares los próximos días, porque los aguinaldos ya se entregaron y esto no mejoró”, refirió Éida Maradiaga, vendedora de verduras.

La gallina rellena, es un platillo tradicional nicaragüense en los días de Navidad y Año Nuevo.

Leticia Anduray, una cocinera reconocida en Chinandega, manifestó que este año una gallina rellena ya preparada tendrá un costo de 1,400 córdobas  y C$1,600 córdobas con arroz y pan. Ella se ha dedicado a la venta de estas comidas durante unos 30 años, y para este próximo 24 de diciembre, ya cuenta ha encargado unas  30 gallinas para cumplir con la demanda de sus clientes.

Bluefields: Tradición se impone

A pesar de las diversas circunstancias a las que se enfrenta el país, en Bluefields la población espera un cierre de año festivo, que incluye sus tradicionales y únicos platillos, entre ellos resalta el gallo pinto con coco, las sopas de carne ahumada, tortas de queque y el infaltable fresco de jengibre, bebida considerada herencia negra que predomina entre todas las etnias del Caribe.

Aunque la mayor parte del año la bebida de Jengibre es utilizada con fines medicinales, para estas fechas es especialmente preparada con flor de jamaica, clavo de olor y un poco de licor, convirtiéndola en el centro de las fiestas familiares. 

Entre los platillos más famosos destacan la sopa de carne ahumada con la que los caribeños despiden el año viejo, aunque desde hace ya bastante rato esta tradición se ha perdido. Esto porque las costumbres del Pacífico empiezan a instalarse con más fuerza con los platillos tradicionales como son la gallina rellena o la carne pinchada, con lo cual se empieza a afectar la herencia cultural de esas etnias.

El rondón y el gallo pinto con coco, de los platillos tradicionales de esta época en el Caribe nicaragüense. Fotografía: Voces En Libertad.

Posadas navideñas y fiestas en cada casa

Aunque muchas etnias conservan sus creencias y costumbres antiguas durante esta temporada  muchos caribeños mantienen las tradiciones religiosas católicas con   eventos como conciertos, posadas y cultos especiales en diferentes iglesias, así como “villancicos navideños” que son entonados durante largas caminatas en los barrios por niñas y niños.

Las posadas navideñas, forman parte de una costumbre muy peculiar del Caribe, donde grupos de gente cantan al niño Jesús casa a casa desde las 5 de la madrugada, durante todo el mes de diciembre hasta la Noche Buena.

Nelly Siu, es una comerciante que se dedica a elaborar platillos auténticos de la Costa Caribe desde hace 30 años. Es originaria de Bluefields y ha participado en diferentes concursos de comida. 

“Esta época nosotros la celebramos con bombas, mucha comida con sabor caribeño, como el rondón, chop suey mixto, gallo pinto con coco y sopa de res ahumada para despedir nuestro año. Somos muy solidarios compartimos alimentos con nuestros vecinos y asistimos a la iglesia para agradecer a Dios por todo lo que nos ha sostenido hasta ahora”, apuntó Siu.

Por su parte Lucy Moore, habitante del barrio 19 de Julio en Bluefields, se dedica a preparar bebidas y pan. “Los costeños preparan su propia torta a base de harina para compartir en la Noche Buena acompañado de bon dulce con coco, paty y pastel de quequisque y yuca”, dice muy contenta de sus tradiciones y la forma tan humana y solidaria en que este pueblo de herencias culturales sólidas sigue celebrando la Navidad. 

Estelí: Pandemia, migración y economía empañan celebraciones

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En la ciudad de Estelí, desde el inicio de diciembre se empezaron a promover actividades por parte de la municipalidad en torno a la Navidad y el aniversario de la ciudad, sin embargo, aunque a tales festividades asistieron cientos de personas, la mayoría aseguran que este año no se siente la misma alegría debido a la pandemia, migración y dificultades económicas.

Michael Valdivia lamentó que su familia no estará completa en estos festejos. “La Navidad es muy bonita, nosotros en casa acostumbramos a reunirnos en familia, algunos vienen de otros lugares, regresan de otros países, comenzamos a contar como nos ha ido durante el transcurso de este año. Pero en esta ocasión nos falta una tía que falleció hace unos meses y parientes o amigos que emigraron, entonces no es la misma alegría”, sostuvo Valdivia.

Tras afirmar: “Pero Dios es mi alegría y mi fortaleza entonces a pesar de las adversidades sigo considerando la Navidad como algo bien bonito y especial porque ahí uno reconoce cuánto esfuerzo han realizado los seres queridos durante el año para seguir adelante y se demuestra el aprecio y la fe”.

Por su parte Concepción Díaz Salas, quien es comerciante de la ciudad de Estelí, dijo que en su familia no podrán celebrar la Navidad debido a circunstancias económicas. “Sinceramente nosotros no celebramos la Navidad porque la necesidad de nosotros los pobres nos lleva a trabajar todo el mes de diciembre. Pero sí he visto que la gente tiene bastantes sentimientos festivos en este mes, a pesar de todo creo que van a celebrar” comentó Díaz. 

Por su parte Jesús Herrera, refirió que en su caso  sí se encuentra muy emocionado por la Navidad.

“Yo crecí en un ambiente bien creyente, entonces para mi estas fechas son algo muy bueno, la verdad. Yo desde que escucho las canciones navideñas me emociono”,  manifestó Herrera.

Consejos para una Navidad difícil 

La psicóloga esteliana Aracelly Lorío destacó,  que debido a las circunstancias difíciles de este año hay personas que podrían sentirse tristes, ansiosas, sin motivación y otras con cierta ilusión de tratar de hacer las cosas con normalidad. 

A pesar de las situaciones muy fuertes, la especialista quien también perdió a un ser muy amado a causa de la pandemia, Aconsejó que se debe tratar de vivir de la mejor forma posible estas fechas especiales.

 “Yo sé que esto de tratar de asumir una actitud positiva mentalmente, a menudo es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero considero que el mero hecho de proponérselo ya es una gran ayuda”, señaló la especialista.

Para ello recomendó hacer lo posible por ignorar los pensamientos negativos, destructivos o distorsionados. Esto ayudará a la persona a sentirse menos ansiosa. Encaso de reuniones familiares o con amistades evitar las conversaciones “monotemáticas” que afectan y debe aprovecharse el tiempo para abordar temas positivos.

Ante el impedimento de una reunión de manera presencial aconsejó implementar alternativas para expresar el cariño y la compañía, no sólo por redes sociales sino con detalles especiales como cartas u otros, no olvidar el verdadero espíritu de la Navidad.

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