Policías del régimen dirigidos por el segundo jefe de Managua, Fernando Borge, golpearon con violencia al periodista de la televisora Canal 10, que brindaba cobertura a una actividad de la presentación de un libro y que luego los participantes aprovecharon para realizar una protesta.
En el vídeo de la televisora se observa la agresión contra Narváez, muy reconocido por los oficiales de la Policía del régimen pues por muchos años brindó cobertura de actividades vinculadas al quehacer de esa institución.
Tras la presentación de un libro en un hotel capitalino fue realizada una protesta a la que era cubierta por Narváez, cuando los policías del régimen lo arrinconaron junto a otros periodistas.
Ya golpeado, Narváez espetó a los policías por la cobardía con que le agredían. “En los barrios está imperando la delincuencia, en los buses andan arrebatando carteras, y aquí este montón de policías desperdiciando los salarios que salen de nuestros impuestos”, protestó Narváez, después de la agresión. “Deme una respuesta, usted sabe que le estoy reclamando apegado a justicia”, le demandó Narváez a Borge.
“En menos de 24 horas dos de nuestros equipos fueron agredidos” denunció el Canal 10.
Según la versión de esa televisora, uno de los golpes recibidos por Narváez fue en la cabeza que le provocó un hematoma, por lo que fue conducido a un hospital capitalino para una revisión médica.
Defensores de derechos humanos condenan agresión
El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más condenó la agresión de la que fue víctima Narváez. Igual lo hizo el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), a través de su cuenta de Twitter y “exige al régimen el respeto a la libertad de expresión y el respeto a la integridad física y psicológica de todos los periodistas”.
Defensores del pueblo también a través de esa red social rechazó la agresión contra el periodista. “La Constitución Política en su artículo 66 protege el derecho a informar y ser informado”, dicen Defensores del Pueblo.
De forma coincidente en su informe anual el CENIDH recoge la situación de la libertad de expresión en Nicaragua durante el 2019 cuando el régimen “mantuvo en un incesante ataque a la libertad de expresión a través de sabotajes y hostigamientos contra periodistas medios de comunicación independientes”.
El CENIDH señala en ese informe que “es inaceptable el ataque por parte del gobierno contra periodistas y medios de comunicación independientes, a la vez considera que manipular la información como acostumbra en sus canales oficialistas y demás plataformas, también es una forma de violentar la libertad de expresión, de pensamiento y la libertad de prensa”.
En el informe mundial 2020 de Human Rights Watch publicado en enero pasado destaca que “en Nicaragua persisten las restricciones a la libertad de expresión, de periodistas y medios de comunicación”, y menciona como los periodistas laboran entre amenazas, insultos, agresiones físicas, detenciones, requisas arbitrarias de documentos y cierres forzosos de medios.






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