Persecución a ONGs lleva 13 años, asegura CISAS

Ana Quirós, directora de CISAS. Fotografía:ARCHIVO

Durante los últimos 13 años las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), en particular las de feministas y defensoras de derechos humanos, han enfrentado frecuentes actos de persecución y hostigamientos, según análisis del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (CISAS), presentado en Costa Rica, por su directora Ana Quirós,

Para ello señala han sido utilizadas instituciones tributarias con requerimientos constantes, investigaciones y multas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), retenciones de donaciones o equipos por parte de la Dirección General de Aduanas, cancelación de frecuencias de radios comunitarias, entre otras.

Quirós, quien recordó que ella es una víctima de la persecución que le llevó a perder la nacionalidad nicaragüense y la expulsión; dijo que desde 2007 nueve feministas fueron las primeras a las que el régimen pretendió procesar,

Un año después fueron allanadas las instalaciones del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM) y del Centro de Investigación de las Comunicaciones (CINCO). La acusación fue archivada al no encontrar evidencias.

Luego continuaron las acusaciones públicas sin fundamento por parte de diversas instancias gubernamentales como el Ministerio de Gobernación, Cancillería, Presidencia y Ministerio Público, entre otros, que finalmente no se concretaron, indica el estudio de CISAS.

Señala que la represión e intimidación también fue expresada a través de la retardación en la entrega de constancias de cumplimiento a las organizaciones, aunque hubiesen cumplido con los requisitos establecidos, lo que incidía en el desempeño del quehacer institucional.

Indica CISAS, que los hechos más recientes fueron los ejecutados por el Ministerio Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales de Nicaragua  (MARENA) y de la Procuraduría General de la República (PGR)  que de forma ilegal e ilegítima ha ocupado seis áreas propiedad de la Fundación del Río en el departamento de Río San Juan, Nicaragua, o el asedio vivido por el Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra.

Como otra forma de hostigamiento, refiere que ha habido fabricación de expedientes y promoviendo juicios que en algunos casos los promueven particulares y/o alcaldías, bajo diversas excusas como ha sido el caso de Luciano García.

Y esta situación ha llevado a activistas, defensoras y defensores de derechos humanos a emigrar para proteger su vida; “lo cual  ha sido una forma de represión, lo que  no cesará hasta que no se dé la desarticulación y el desarme vigilado de las fuerzas paramilitares, el control a los grupos partidarios y el cese de la judicialización en contra de quienes regresan” , indica CISAS.

Solo en Costa Rica, Migración y Extranjería del vecino país, desde mayo 2018 a la fecha ha registrado a más de 100,000 nicaragüenses. De estos un 88 % huyó del país por la persecución que sufría.

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