Organizaciones de DD.HH no observan cambios en Nicaragua

Mientras la Red Internacional de Derechos Humanos (RIDH) observa con preocupación que poco ha cambiado en el país, la Federación Internacional de Derechos Humanos y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), señala la continuidad de la represión por parte del régimen.

La apreciación de estas organizaciones fue expuesto este jueves durante el 44 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra.

“Desde la última actualización ante este Consejo en marzo, poco ha cambiado. El Gobierno sigue negando la cooperación con la ACNUDH y la CIDH, las graves violaciones de derechos humanos permanecen impunes y se les sigue negando justicia a las víctimas”, señaló la representación de RIDH.

Mencionó que han seguido las detenciones arbitrarias y juicios irregulares. Hay más presos políticos que durante la última actualización en marzo. A su vez, “opositores, defensores de derechos humanos y otras voces disidentes y sus familias no dejan de ser perseguidos por parte de las autoridades y elementos progubernamentales”. 

A esto añade como “factor agravante” dentro de la crisis de derechos humanos, la pandemia de COVID-19 pues el régimen no ha tomado las medidas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y  oculta información fundamental sobre la evolución del virus en el país, al  proporcionar solo datos parciales y obsoletos.

Mientras los médicos que han alertado sobre el empeoramiento de la situación, incluida la falta de equipo y de condiciones para atender a los pacientes, y las incoherencias de las cifras oficiales, se enfrentan a amenazas y despidos arbitrarios.

“La gestión catastrófica de la crisis sanitaria no solo afecta los derechos a la vida y la salud de las y los nicaragüenses, sino que la falta de políticas y medidas de mitigación también está afectando los derechos socioeconómicos de la población, especialmente con respecto a la protección laboral y social, y en la educación”, indicó la RIDH, que transmitió su preocupación por la situación de los 97 presos políticos, de los cuales, dijo,  casi la mitad presenta síntomas de COVID.

“Ni un solo preso político fue incluido en la última excarcelación, y se les sigue negando el acceso a la atención médica a pesar de que muchos de ellos – como Jaime Navarrete – presentan graves problemas de salud, en muchos casos producto de los malos tratos y torturas que siguen sufriendo dentro de las cárceles del país”, señala la RIDH.

Persiste la represión

Mientras la FIDH y el CENIDH, expusieron que  continúa la represión en el país mediante la criminalización de las fuerzas represivas, persiste la falta de atención de los pueblos indígenas  de la Costa Caribe, así como los asesinatos en las zonas rurales, la violencia contra las mujeres entre otras violaciones

Igual coincide con la RIDH al manifestar  preocupación por la ausencia de medidas para contrarrestar el coronavirus y por la toma de acciones que promueven el contagio.

A esto añaden ambas organizaciones que persiste el secretismo que aumenta el riesgo e incertidumbre ante la gran diferencia entre las cifras oficiales que reporta 83 fallecido por la pandemia de COVID-19  y la del Observatorio que señala 1,878 muertes sospechosos, unidos a las amenazas y despido masivo del personal médico de los hospitales quienes laboran sin la adecuada protección por lo que fallecieron más de 40.

“Exigimos al Estado garantizar el derecho a la vida y a  la salud de todas las personas de su territorio, según recomendaciones de la OMS priorizando a privados y presos políticos por el alto riesgo carcelario”, indican la FIDH y el CENIDH.

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