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Madre suplicó a autor del disparo que «no matara a su hijo»

Tras la investigación realizada en el sitio, la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), confirmó que Jorge Luis Rugama Rizo fue víctima de asesinato por parte de Abner Pineda, quien ignoró las súplicas reiteradas que le hizo Luisa Rizo por la vida de su vástago.

El asesor legal de la CPDH, Pablo Cuevas, aseguró que existen múltiples testigos que dan fe que tampoco hubo alguna trifulca donde Pineda disparó en contra de su víctima como intenta hacer creer la Policía en su informe sobre los hechos.

 “Hay innumerables testimonios que describen estos hechos. Hubo ventaja, premeditación y alevosía”, sostuvo Cuevas.

Luisa Rizo describió a Cuevas que a eso de las 6:20 p.m, del 19 de julio, su hijo venía de comprar licor, cuando en una esquina, a unos 40 metros, en un jeep estaba un grupo de sandinistas “haciendo mucha bulla”, y la reacción de Rugama fue gritar:  “¡Viva Nicaragua libre!”. Pero “sin ninguna provocación violenta”.

De acuerdo a los testimonios recogidos por Cuevas, Abner Pineda, furioso, descendió del jeep, a unos 15 metros sacó una pistola calibre 45, la montó y se aproximó donde estaba Rugama.

“Abner (Pineda) venía de manera firme con el arma en la mano, Rizo suplicó a Abner que no matara a su hijo, de manera reiterada”, comenta Cuevas que aseguran los testigos.

Sin embargo, Pineda ignoró el ruego de la madre, colocó la pistola en el cuello de Rugama y la detonó una vez.

Rugama se desplomó y falleció al instante. Mientras el autor del disparo se fue a sentar a unos cuatro metros de donde estaba tendido el cuerpo de su víctima, relata Cuevas según los testimonios que escuchó en el lugar.

Fue asesinato

Rugama no presentaba ninguna amenaza para el victimario, explicó Cuevas quien refiere que Pineda le  “pegó a quemarropa un balazo en su cuello”. Esto le lleva a concluir a Cuevas que de acuerdo a la narrativa de los hechos por parte de los testigos, Pineda cometió asesinato.

En sus investigaciones, Cuevas conoció que hace 41 años, un comando sandinista encabezado por el papá de Pineda, había asesinado al progenitor de Rugama.

“Increíblemente producto de esta cadena de odio de pasiones criminales el papá (de Pineda) tuvo que ver en el asesinato del papá de Jorge Luis y ahora Abner asesina al propio Jorge Luis, una cadena sangrienta”, señaló Cuevas.

Actualmente la familia teme que haya impunidad, sobre todo, señala Cuevas, porque  “la Policía ya dio señales de la carencia de investigaciones objetivas”, cuando habló de una trifulca, “nunca hubo una trifulca, simplemente Abner (Pineda) se molestó porque Jorge Luis (Rugama) haciendo uso de su derecho constitucional manifestó su pensar”.

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