Indígenas Mayangnas advierten la presencia de colonos armados en su territorio, según denuncia ante CALPI

En estado de alerta permanecen comunitarios del Territorio Indígena Mayangna Sauni As, ubicado en la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera de Bosawás, en la costa Caribe de Nicaragua ante el desplazamiento de al menos 120 personas no indígenas, que según conocen cuentan en su poder armas de guerra, por lo que ante esa situación urgen la protección del Estado de Nicaragua.

El Centro de Asistencia Legal a Pueblos Indígenas (CALPI),  informó a través de un comunicado de prensa, que este 7 de febrero recibió la denuncia de los dirigentes y miembros del Territorio Mayangna Sauni As, quienes aseguran que los colonos/terceros armados ya han alcanzado el área de Yapu Kitang (Salto Lagarto ) sitio sagrado. –

“Estas  hombres se han movilizado desde el sector del rio Pis Pis hacia el sector del Rio Waspuk, cerro Kumapaitah, para de manera violenta adueñarse de la mina de oro –actual sitio de güirisería o aprovechamiento artesanal- Sulun”, señaló CALPI.

De acuerdo a la denuncia registrada por CALPI, desde el 18 de enero los indígenas han conocido  del desplazamiento de los colonos armados en el cerro histórico en el área del rio Pis Pis. Luego  varios de estos armados interceptaron un bote en el que se movilizaban miembros de las comunidades indígenas del Territorio Mayangna Sauni As, hacia el sitio de güirisería Sulun, a los que les prohibieron que avanzaran hacia el lugar mientras trataron de secuestrarlos. En esa ocasión los indígenas lograron escapar pero los armados los sentenciaron: “Pronto nos vamos a encontrar en el camino”.

Años de amenazas

Desde el año 2017, los colonos armados han intentado apoderarse del área del cerro Kumapaitah cuando en diciembre de ese año atacaron la comunidad indígena aledaña de Wilú , lo cual llevó a  muchas de las familias indígenas al desplazamiento forzado hacia la comunidad de Musawás. El 22 de enero de 2021 en la cercanía de las comunidades de Wilú, Tuybangkana, Musawas y Alal, fueron atacados los guardabosques voluntarios de ese  territorio, y tres de ellos resultaron heridos por armas de fuego, precisó CALPI.

Los indígenas mayangnas en una reunión con autoridades del Estado a inicios de 2021 demandaron terminar con las amenazas dentro de su territorio Fotografía: Cortesía Archivo.

“Pero los ataques se han venido produciendo de manera sistemática en el Territorio Mayangna Sauni As, durante todo el 2020 y el 2021; destacándose por su gravedad el ataque contra la Comunidad Indígena de Alal, perpetrada el 29 de enero de 2020, que fue atacada por 80 colonos fuertemente armados causando: 16 viviendas quemadas, 10 personas desaparecidas, 4 hombres asesinados y uno de los 2 que resultaron heridos con secuelas permanentes, quedando parapléjico a raíz de las heridas de bala que recibió durante el ataque”, refirió CALPI.

 Y agregó:  “La masacre perpetrada en la mina de Kiwakumbaih, el 23 de agosto de 2021, un cerro histórico considerado sitio sagrado así como lugar de caza y de pesca tradicional, en el que fueron asesinadas por lo menos 12 personas indígenas Mískitu y Mayangna”.

De acuerdo a la denuncia en menos de dos meses del 2022, las comunidades del Territorio Mayangna Sauni As han recibido constantes amenazas de invasiones en diferentes lugares históricos, lo que genera un estado de zozobra y emergencia entre sus miembros.

“La usurpación de los territorios indígenas atenta no solo contra la integridad física y psicológica de estas comunidades, sino que también, contra su subsistencia como pueblos indígenas dependientes de sus territorios tradicionales y titulados por el estado de Nicaragua en el año 2006”, indicó CALPI.

Tras referir: “Los miembros de las comunidades indígenas del Territorio Mayangna Sauni As piden al Estado de Nicaragua cumplir con su obligación constitucional e internacional de proteger la integridad física de estos pueblos y la de su territorio tradicional; por medio de acciones del Gobierno y Consejo Regional de la RACCN, las municipalidades de Bonanza y de Waspám, La Policía Nacional y el Batallón Ecológico del Ejército de Nicaragua ubicado en Bosawás para la protección de la Reserva y de sus habitantes”.

 CALPI recordó al Estado de Nicaragua que esto está establecido en la Constitución Política de la República y el Convenio 169 de la OIT, así como la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas y la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.