Excarceladas uno de los sectores que siguen bajo asedio por fuerzas del régimen

Excarceladas uno de los sectores que siguen bajo asedio por fuerzas del régimen

La familia de la excarcelada política Tania Muñoz sufre asedio constante en su casa en Niquinohomo, incluidas las horas de la madrugada. Y a ella le envían mensajes diciéndole que está bien vigilada.

Alianza Cívica presenta sus puntos de agenda para regresar a negociación
AMA denuncia asedio, intimidación y persecución por parte de fuerzas del régimen Ortega Murillo
Orteguismo en la Asamblea Nacional aprueba autoamnistía, “una ley de impunidad”

“Me mandan a poner 24/7”, explica Muñoz, quien manifestó que su preocupación aumenta por el temor que esto provoca en los niños.

La expresa política explicó, que además de los patrullajes de camionetaa policiales, frente a su casa permanece una camioneta color verde, sin placas con civiles en el interior.

Después de la llamada Ley de Amnistía, doce mujeres excarceladas fueron objeto de todo tipo de agresiones en el país, entre las que destacaron dos de ellas secuestradas de nuevo por paramilitares y en otro caso encapuchados asediaron e invadieron el domicilio bajo el argumento que buscaban drogas.

Hay casos donde las excarceladas señalan a jefes policiales del régimen como ocurrió a una excarcelada en Masaya, donde el subdirector de la Policía, Ramón Avellán se presentó a amenazarla, manipuló armas y frente a su casa le gritó que volverá a llevársela.

Otra fue amenazada por el comisionado Félix Villarreal, de Diriá, cuando asedió su vivienda con policías orteguistas.

Esto es parte del recuento que hace la Articulación de Movimientos Sociales en el informe Violencia política contra las mujeres de Nicaragua, que recoge los hechos de violencia política a raíz de la represión gubernamental, que afectaron de manera directa a 119 mujeres entre el 8 de junio y el 27 de agosto del presente año.

Destaca el documento que el Observatorio de Derechos Humanos de Nicaragua registra hechos de violencia política ocurridos en los últimos ochenta días en el país, cuando han conocido 69 episodios de represión política en 13 de los 17 departamentos de Nicaragua.

Todo tipo de agresiones

La represión se ha centrado en la capital, Managua, con el 55 por ciento de casos violentos, a la que le sigue León y Masaya con un 7.6 por ciento y 6.7 por ciento, respectivamente.

El informe registra 136 agresiones diferentes, de las cuales un 39.5 por ciento, que equivale a 47 casos, fueron privadas de libertad, ya sea por secuestro o detención sin orden judicial y sin cumplir algún procedimiento legal.

“La mayoría de las mujeres agredidas o detenidas son activistas de organizaciones nacionales que promueven la resistencia cívica y pacífica; otras son familiares de personas que han sufrido represión o profesionales en ejercicio, como abogadas, periodistas o médicas”, expresa el documento.

Del total registrado, 51 mujeres relataron haber sido asediadas o agredidas en sus domicilios por grupos parapoliciales o policías, entre ellas cuarenta y tres que sufrieron asedio policial, parapolicial o de fanáticos orteguistas frente a su domicilio o en el lugar donde se encontraban reunidas. En ocho casos los asedios fueron de tal gravedad que sus viviendas fueron atacadas con piedras, golpes en las puertas o les impidieron salir de la misma, al igual que a sus familiares, destaca el informe.

También menciona como las organizaciones de mujeres fueron eliminadas de los Consejos Municipales y Departamentales y sus marchas fueron impedidas por policías antimotines y grupos para partidarios violentos, también han sido agredidas físicamente.

“Desde abril 2018, cuando la insurrección cívica rompió los límites de la tolerancia a la dictadura, se incrementó el control del Ministerio de Gobernación que impuso nuevas condiciones para impedir el funcionamiento de las organizaciones civiles hasta punto que varias ya han cerrado o suspendido sus actividades en todo el país”, expresa eldocumento.

Menciona que los requisitos establecidos por el Ministerio de Gobernación para continuar funcionado “exceden todas las posibilidades, el control de las Juntas Directivas y los trámites burocráticos han dejado a numerosas organizaciones de mujeres sin permiso oficial para continuar funcionando”.

Además de las nueve sedes de organizaciones civiles y de mujeres que en diciembre de 2018 fueron asaltadas, intervenidas, confiscadas o robadas por las autoridades; líderes feministas se vieron obligadas a salir al exilio, otras fueron asediadas, secuestradas, detenidas, torturadas, violadas o acusadas penalmente.

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0
Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com