Reportajes

Veneración al Señor de Esquipulas, en El Sauce, una tradición religiosa de varios siglos

Fiestas patronales de El Sauce, tradición religiosa que data desde 1723. Fotografía: Voces En Libertad.

El Señor de los Milagros de Esquipulas de El Sauce, también conocido como el Cristo Negro de Esquipulas, una imagen tallada en madera de buen acabado y perfeccionado, es de color rojo oscuro, es una copia exacta del Cristo Negro de Esquipulas, Guatemala, muy venerada en Nicaragua.

Y las festividades en su honor, son una de las más antiguas de este país, las que se celebran en la segunda semana del mes de enero y su fiesta solemne es el tercer domingo de enero. Su santuario está ubicado en El Sauce, perteneciente a la Diócesis de León, Nicaragua. La imagen llegó a este pueblo en el año de 1723, desde entonces  ha permanecido la tradición.

Desde entonces cada año sus devotos llegan en  peregrinación  a El Sauce, a pagar promesas por por algún favor recibido.

Agotados e insolados se mostraban Zaida Herrera y su esposo José Abrahán López, cuando doblaron rodillas en la entrada al templo, luego que peregrinaron más de 25 horas desde San Rafael del Norte, hacia el Sauce para pagar los milagros concedidos al Señor de Esquipulas. 

En 1984 su templo fue declarado como Santuario Nacional. A finales de 1987 un incendio destruyó la nave central del templo, sin que la imagen sufriera daños.

“Desde los 13 años camino hasta el santuario, como muestra de agradecimiento por los milagros concedidos. En ese entonces padecía de los huesos y asma.  Mi fe se fortaleció cuando salí embarazada de mi primera hija y ofrecí un milagro al Señor de Esquipulas, por la sanidad de mi bebe quien nació con un problema en el colón. Luego vino nuestro segundo hijo, enfrentamos la pandemia y gracias a él nuestra familia está completa y llena de salud”, manifestó la peregrina. 

“Le pedimos al Señor nos diera la energía y fuerza necesaria para llegar de rodilla hasta sus pies por la salud de nuestra hija y familia. En el trayecto tomamos descanso de 15 a 20 minutos y continuamos nuestra travesía para cumplirle al Señor por todos los milagros concedidos”, expresó Abrahán López.

Don Andrés Montenegro, un hombre de 70 años, es proveniente de Siuna. Tiene 30 años de peregrinar para pagar promesas al Cristo Negro. 

“Toda mi familia es creyente en el Señor.  Cuando era soltero tenía mala suerte, pero mi abuelita me dijo que le ofreciera una promesa al Señor de Esquipulas para que prosperara. Hoy en día todo lo que tengo él me lo ha dado y mi penitencia es venir desde allá a pagar promesa a mi Señor”, indicó.  

Carretas peregrinas motivadas por la fe y las tradiciones  

La entrada de las carretas peregrinas, es una de las tradiciones más antiguas  de esta fiesta religiosa con casi tres siglos de existencia. Cada familia se identifica por su historia, religiosidad y tradición que pasa de generación en generación para mantener vivas estas fiestas.

La familia Escobar Ramos, habitante del municipio de Villanueva, arribó la tarde del viernes a bordo de las carretas haladas por bueyes. En su interior llevan huate, ropa, sillas, utensilios de cocina, hamacas para dormir, entre otras necesidades que ocupan durante su estancia en el poblado para rendir tributo al Cristo de Esquipulas.

Devotos mantienen la tradición. Fotografía: Voces En Libertad.

El pasado miércoles emprendieron el camino árido y pedregoso, que los llevó al Santuario Nación, una tradición de amor y fe que le inculcaron sus antepasados. 

“Nuestro agradecimiento al Señor es por las bendiciones recibidas en el año terminado y el que estamos iniciando, venimos protegidos por la Sangre de Cristo y tomando todas las medidas de precaución para evitar los contagios”, manifestó Gloria Escobar. 

Parte de las costumbres que identifica a estas familias del norte de Chinandega, es su peregrinaje en carretas y el ingreso de la imagen del Señor de los Milagros de Villanueva, que cumple 10 años de visitar al municipio de El Sauce, durante sus fiestas patronales.

La familia Escobar, pidió a la nueva generación de peregrinos no usar la tecnología de los carros para emprender esta ruta y los instó a retomar las costumbres y tradiciones para mantener viva la identidad del pueblo nicaragüense.  

Recordaron que estos dos últimos años de pandemia han sido difíciles para las familias, que perdieron a varios miembros tras contagiarse de Covid-19.

Devotos acuden cada año a pagar promesas. Fotografía: Voces En Libertad.

La familia Mondragón, también lleva años, emprendiendo esta ruta peregrina al Sauce. 

“Viajamos toda la familia a pagar promesas. El chele Mondragón era mi papá y anfitrión de estas caravanas y al partir nos heredó esta tradición religiosa. Hoy estamos aquí, cumpliendo nuestras promesas a pesar de lo difícil del camino”, expresó Carmen Mondragón, promesante de Somotillo.   

Heriberto Martíez, habitante de El Sauce, alistó jarras de café y pan para recibir a los peregrinos, dijo que “estos tiempos nos acercan al Señor y a nuestra fe. A pesar de la pandemia, las familias hacemos el esfuerzo por acercarnos y recibir a los peregrinos con la fe y confianza que nos protegerá de esta peste”.  

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