Un accidente de tránsito en territorio mexicano frustra sueños de un chef de El Sauce, que como centenares de nicaragüenses emigró deslumbrado por «el sueño americano»

Los restos mortales de Eddy de Jesús Barrera Gámez llegaron a El Sauce donde sus familiares y amigos le dieron el último adiós. Fotografía: Voces En Libertad.

La madrugada del 7 de abril, Eddy de Jesús Barrera Gámez se despidió de su familia para desafiar todos los obstáculos en la peligrosa ruta norte de migrantes. Un accidente automovilístico impidió que este pudiera alcanzar el sueño americano, similar a centenares de nicaragüenses, que han emigrado motivados por un cambio de vida.

Barrera llevaba consigo una mochila con mínimas pertenencias y sus documentos personales. En poco tiempo logró cruzar la frontera centroamericana de Honduras, El Salvador y Guatemala. Pero su dura experiencia apenas la comenzaba a vivir a mediados de abril cuando pisó la tierra mexicana, azotada por la inseguridad, la delincuencia y el crimen organizado.    

Durante su cansado y largo viaje hacia la frontera con Estados Unidos, el migrante nicaragüense hizo varias paradas para descansar, comunicarse con su familia y con su esposa Olivia Hernández Flores, a quien le comentó sobre su dura experiencia en la travesía. 

Este primero de mayo domingo sus restos mortales regresaron a su tierra natal El Sauce, municipio que se vio obligado a abandonar en busca de mejores oportunidades. Las autoridades mexicanas lo declararon muerto  luego que la camioneta en la que viajaba, junto a un grupo de migrantes centroamericanos, cayó desde un puente de 15 metros en Veracruz, México. 

El cuerpo inerte de Barrera, había quedado cerca del vehículo, en una moderna autopista que conduce a la ciudad de Córdoba. Según las autoridades, el automotor habría perdido una rueda antes de caer al vacío que procedía del vecino Estado de Tabasco (sur) y se dirigía a la frontera con Estados Unidos recorriendo la costa del Golfo de México.

Con la voz entrecortada Hernández recordó que la mañana del 20 de abril fue el último día que habló con su marido cuando abordaría un vehículo que lo transportaría del país Azteca rumbo a la frontera con Estados Unidos.

“Ese día me dijo que ya se había bañado y que iban largo de camino. Al rato cayó una llamada de una prima dándome la noticia de su muerte. Lo que supe es que se le pinchó una llanta a la camioneta y se volcó. Es duro para mi aceptar su partida porque aún no lo creo. Aún siento que van a venir y me van a decir no, él no está muerto, está herido y con vida en un hospital. Pero no es así, la verdad es que dónde está, es en mi corazón”, refirió Hernández.

Sitio del accidente donde pereció el chef nicaragüense , Eddy de Jesús Barrera Gámez. Fotografía: Cortesía/Voces En Libertad.

Huyen deslumbrados por un cambio de vida   

La tragedia ha consternado a los habitantes de El Sauce, en cuanto a las decisiones desesperadas que están tomando los nicaragüenses de migrar a otros países, debido a la situación económica y política que se vive en el país. 

Este poblado luce desolado, sus habitantes aseguran que la mayoría de la población joven ha migrado a Estados Unidos, motivados por un cambio de vida, pero lamentablemente no todos llegan a su destino con la misma suerte.  

Destino que no alcanzó el joven chef, quien había dedicado casi toda una vida a ahorrar dinero para llegar al país del norte. 

“Eddy fue muy querido y apreciado en esta ciudad por su espíritu de servicio y amabilidad. Un joven emprendedor, quien tenía un servicio de comida rápida en la salida hacia Villanueva, lamentamos su muerte en su viaje irregular hacia los Estados Unidos”, expresó el profesor Hugo Sánchez.

Julio Cesar Álvarez, originario del municipio de El Sauce, habló sobre esta migración y aseguró que él considera que este municipio, se encuentra en primer lugar de jóvenes que están migrando a Costa Rica, Panamá, España, EEUU y Canadá.

“No se qué sucede en mi pueblo, pero la mayoría de la juventud se está marchando porque dicen que trabajan mucho y no se superan. Un día de éstos hablé con uno de los jóvenes que migró recientemente a Estados Unidos y me mostró la cantidad de dinero que ha ganado en dos meses de estar allá y que era imposible ganárselos en Nicaragua”, indicó. 

Álvarez, es un reconocido líder en este municipio, calcula que un promedio de 1,500 a 2,000 jóvenes han migrado en lo que va de este año, porque no alcanzan sus metas de obtener un título o lograr una plaza de trabajo y un buen salario. 

“Esta es una ola que comenzó desde febrero del 2021, cuando la crisis económica comenzó a golpear a las familias del municipio, donde no hay plaza laboral porque los políticos tienen todo concentrado”, dijo Álvarez.

Sobreviviendo de las remesas 

En el municipio de El Sauce el desempleo ahoga a la población más joven quien se ha visto obligada a migrar a otros países en busca de mejor vida. 

La mayoría de pobladores viven de las remesas que envían sus familiares del exterior, aquí familias enteras han perdido sus casas y tierras para cubrir el pago de los llamados “coyotes”, quienes piden exuberantes sumas de dinero para llevarlos al otro lado, sin garantizarles que lleguen con vida a su destino. 

“Los ‘coyotes’ están pidiendo 6 mil dólares por persona y hay gente que está empeñando sus terrenos, casa o lo que tengan para partir y al final regresan muertos”, aseguró una comerciante que pidió mantener su nombre en el anonimato por seguridad.

“Un amigo mío del Terrero se quedó sin su finca, pagó 6 mil dólares a un ‘coyote’ para que lo cruzara al otro lado, pero lo dejó abandonado en el tercer intento por llegar a Estados Unidos. Ese es un negocio redondo que tiene varios bienes aquí”, expresó Marlon José Espinoza, quien se gana la vida como triciclero en el barrio Guanacaste – El Sauce.

Espinoza y otras familias de esta zona del país, viven de la agricultura, la ganadería, carpintería y otros trabajos donde devengan de 200 a 300 córdobas diarios, salarios que no ayuda para comprar ni la canasta básica y mantener el sustento de 5 miembros de la familia. 

“A veces paso hasta 15 días, que no gano nada. Lo que salimos es a aventurarnos. No hay trabajo ni ingresos y ese es el problema que tenemos aquí, donde se vive de la misericordia de Dios por un rumbo para que las familias podamos sobrevivir”, manifestó Manuel Antonio Barrera, quien labora como carretonero. 

Al consultarle si ha pensado migrar a otro país, nos respondió que sí, pero que en estos momentos no contaba con el dinero que piden los ‘coyotes’ para cruzar y ayudar a su familia, “Dios los ha de bendecir en el camino, aunque hay gente que está muriendo y pasando tanto sufrimiento por llegar a los Estados Unidos para sobrevivir y mandar remesas de la que vivimos personas como yo que trabajamos en el acarreo”, aseguró.  

Otra de las causas que está obligando a los jóvenes a salir del país, es por los constantes asedios del régimen. “Aquí sí hay asedio y pobreza, sólo se sobrevive de las remesas para comprar algunos productos de la canasta básica. Estamos viviendo momentos difíciles”, dijo un obrero.  

Familia da el último adiós

Un centenar de personas, familiares y amigos de Eddy de Jesús Barrera Gámez, le dieron el último adiós en la tierra que le vio nacer. Barrera tenía 20 años de dedicarse a la cocina, antes de emigrar a Estados Unidos, estuvo en Costa Rica y El Salvador. Al morir deja 4 niños en la orfandad.  

En el accidente otros dos nicaragüenses perdieron la vida y 7 migrantes más resultaron lesionados, de acuerdo al reporte internacional. 

Recientemente una excursión salió del occidente rumbo a Guatemala con 45 jóvenes originarios de Achuapa, El Sauce, Los Zarzales, San Nicolás y San Isidro, zonas que registran el mayor número de migración desde el 2018.