Otra persona sepultada en silencio en las últimas horas en Chinandega, mientras las autoridades callan

La muerte de un trabajador de la Administración de Rentas de Chinandega, se ha sumado este miércoles a los últimos decesos registrados en ese departamento. Igual que en otros casos, fue sepultado casi en secreto en horas de la madrugada de este miércoles, lo que aumenta la presunción de que fue a causa de COVID-19.

En la actualización del monitoreo del Observatorio Ciudadano publicado este martes, refleja que diez personas habían fallecido entre el 30 de abril y el 4 de mayo, ocho de ellas, “en circunstancias sospechosas en las que las fuentes señalan vinculación con COVID-19”, e igual “las órdenes fueron entierro inmediato”.

No existe versión oficial ni de las muertes ni de los casos de personas llevadas al hospital con cuadros respiratorios graves, pero que son informaciones que trascienden a la población la que permanece en zozobra ante la falta de orientación.

Este martes, Radio Darío, en León, citando a una fuente hospitalaria informó que entre el personal médico afectado en el Hospital España están: médicos, enfermeras, camilleros y personal de rayos x,  por lo que nueve médicos internos habrían renunciado a sus puestos. 

Las fuentes demandan el anonimato por temor a ser despedidos y confirman que los médicos internos consideran que no cuentan con las medidas de seguridad pertinentes y decidieron salir del hospital por temor al contagio, reportó esa emisora.

Este miércoles el Ministerio de Salud (MINSA), guardó silencio sobre el comportamiento del COVID-19 en el país, aunque cada vez trascienden nuevos casos de contagio, incluso en el Teatro Rubén Darío, en este caso una empleada del lugar.

Expuestos a represalias

Mientras ocho asociaciones médicas emitieron un comunicado a través del cual respaldan un pronunciamiento que en fechas recientes efectuaron médicos independientes.

Las asociaciones médicas expresan que ante la situación crítica de pandemia que vive el país los médicos “se han expuesto a represalias y despidos por el solo hecho de seguir las recomendaciones emanadas de la Organización Mundial de la Salud y de las sociedades médicas internacionales”.

A pesar que señalan todo lo han hecho “con el objetivo de disminuir el impacto de la pandemia del COVID-19 en nuestro país”. Los médicos prometen en su comunicado “seguimos unidos trabajando por el bien de nuestra población”.

A partir de la presente semana Dennis Martínez junto a la Asociación Médica Nicaragüense-Americana (NAMA), y con la colaboración de su organización miembro Abuelas Nicaragüenses (Abuenica, Inc), iniciaron una campaña para recaudar fondos que les permita adquirir equipos de protección para los médicos nicaragüenses.

Según informan, la meta es recaudar 50,000 dólares, pues consideran que los médicos han sido prácticamente abandonados por el régimen.

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