“No podemos ser apañadores de crímenes o cómplices de lo que está ocurriendo”, dice padre Edwing Román

“No podemos ser apañadores de crímenes o cómplices de lo que está ocurriendo”, dice padre Edwing Román

Desde el 14 de noviembre cuando un grupo de madres de presos políticos inició una huelga de hambre para demandar su libertad, la iglesia de San Miguel, de Masaya, ha permanecido sin energía eléctrica, pese a que su párroco el sacerdote Edwing Román asegura que no existe ninguna justificación pues no tienen deudas con la empresa que brinda el servicio.

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El sacerdote padece de diabetes y debido al cerco que por nueve días mantuvo a la parroquia la Policía del régimen este fue obligado a consumir mucho carbohidrato y sobre todo en los últimos tres días de esos nueve, pudo consumir únicamente arroz y café lo que le causó problemas de inestabilidad en las piernas.

“Es represalia ante los eventos que sucedieron, el apoyo que les di a las mamás en huelga de hambre (…) por justicia. En represalia, persecución evitar que tal vez uno predique la Palabra, pero la Palabra sin energía se predica siempre”, expresa el padre Román quien por ser la voz de quienes sufren ha sufrido asedio, persecución y amenazas es uno de los sacerdotes muy apreciados por la población.

Iluminación con lámparas y candelas

Pese a la falta del fluido eléctrico, las fiestas religiosas de diciembre, como los novenarios a la Purísima y del Niño Dios no han sido suspendidos en la iglesia San Miguel, el sacerdote ha adecuado los horarios de las celebraciones y ha alumbrado el templo con lámparas y candelas.

El 7 de diciembre, con tres horas de diferencia y poco antes de la Gritería, llegaron a la iglesia dos cuadrillas de la empresa distribuidora de energía, uno para reconectar el servicio y otra para volver a suspenderlo bajo el argumento de que tiene una deuda de diez facturas pendientes aunque reconocieron que la orden fue bajada desde arriba.

El 24 de diciembre la feligresía llevó antorchas para alumbrar la iglesia San Miguel y por las redes sociales circuló la imagen del padre Román mientras oficiaba misa a la luz de una lámpara de mano.

“Celebramos la luz de Cristo que viene, que disipa las tinieblas, tiene sentido el hecho de tener velas encendidas como en medio de la oscuridad, el templo se vio iluminado con las velas que andaban los fieles. Uno como cristianos tratamos de irradiar a Jesucristo, entonces una vela encendida en un cristiano es tratar de irradiar la luz del Señor en medio de las tinieblas del mal”.

Campaña de solidaridad con Román

Actualmente a través de las redes sociales circula una iniciativa para promover una colecta para que la parroquia San Miguel adquiera paneles solares y así no tenga que depender de la empresa distribuidora para contar con energía eléctrica. De esto el sacerdote ya está enterado.

“Yo lo veo positivo, debo consultarlo todavía con el equipo parroquial, en realidad existe una cuenta bancaria que está en mínimo a nombre de la parroquia, porque definitivamente mientras esté el dictador no nos van a conectar la energía y el día que se vaya la dictadura, yo voy a poner la solicitud que me conecten la energía”, expresó Román.

  • ¿Esta demostración de solidaridad es una lección al régimen?

Con todo y represalia, no solo yo, el pueblo entero, entre más represión hay, la gente se rebela más, sí es que ese es el error que ellos tienen que piensan que piensan que por atemorizar, reprimir, los fieles, los ciudadanos vamos hacer marcha para atrás, al contrario, a mi me pueden insultar, me pueden calumniar todo lo que quieran, más bien eso me da más coraje para seguir adelante, y más compromiso con el pueblo de Nicaragua.

  • El 18 de diciembre el Departamento de Estado colocó a Nicaragua en una lista de países con vigilancia especial para quienes no toleran o violentan derechos religiosos ¿Cuál es su valoración?

Claro, mire ellos sumaron todo lo que ha acontecido sobre todo de abril para acá 2018. Aunque siempre ha habido persecución de la iglesia, hubo en los 80 y en estos años ha sido un manoseo con los signos religiosos, con los signos católicos de parte de esta señora (Rosario) Murillo y este año hubo más la represión, por ejemplo, lo que ocurrió en Diriamba eso no lo habíamos visto, la Basílica de Diriamba después en Santiago, de Jinotepe, que tiraron las bancas, quebraron algunas imágenes. Lo de la Divina Misericordia, esa es persecución a la iglesia, porque están unos jóvenes resguardándose allí, con los padres, sacerdotes que les estaban resguardando y lo atacaron como que era un cuartel y vemos las imágenes de la Divina Misericordia que hasta en el corazón de la imagen tiene un disparo, en el Sagrario donde está la Eucaristía, tiene un disparo, no sé, hay evidencias. Y las calumnias y difamaciones ya no se digan y no solamente yo, aquí tenemos obispos por ejemplo monseñor (Silvio) Báez, monseñor (Abelardo) Mata, monseñor Rolando Álvarez para mencionar algunos que han sufrido persecución y sacerdotes también.

  • ¿Hay sacerdotes que están en el exilio?

El padre Augusto (Gutiérrez) de la orden Salesiana, está exiliado, de parte de la Arquidiócesis algunos sacerdotes salieron, pero ya regresaron, el padre Juan de Dios, a raíz de los acontecimientos en Jinotepe quedó entrampado en Managua ya no pudo regresar (…) salió un tiempo ya está trabajando en Managua.

  • En relación al comportamiento contra la iglesia Católica en los años 80 es similar o igual por parte del régimen:

Ahora se está actuando con más saña. Hay hechos muy evidentes, en los 80 por ejemplo la expulsión de once sacerdotes, todos los extranjeros los expulsaron, el caso de monseñor (Bismarck) Carballo, las difamaciones todo que se hacían en ese momento era contra monseñor Miguel Obando, después cardenal Obando, muchas veces el cardenal Obando se vio entrampado en Masaya, Monimbó (…) yo era seminarista y me daba cuenta de ello. Hoy en día pues veo con más saña, más agresiones, eso que ocurrió en la Basílica de Diriamba, una total crueldad, eso era el mero demonio el que estaba allí, azuzados por las turbas, la misma Policía permitiendo, lo que hemos visto en San Miguel pues tenemos sobrada razón, ustedes mismos han visto el asedio el secuestro que nos mantuvieron estos días y creo que con justa razón el Departamento de Estado está actuando.

  • ¿Cree usted que el trasfondo de la persecución contra la iglesia es porque ha estado acompañando a la población a raíz de los acontecimientos de abril?

Todos como católicos, como cristianos somos profetas, o sea cuando uno es bautizado en la iglesia católica, hay una oración que dice para que sea sacerdote profeta y rey, somos profetas, y el profeta anuncia el reino de Dios pero también denuncia las injusticias, la iglesia católica en Nicaragua ha levantado su voz profética y eso ha incomodado a esta dictadura cuando se les dicen las verdades, no podemos ser apañadores de crímenes o cómplices de lo que está ocurriendo. Si hay una oveja que está herida, que está sufriendo se ha acercado a la iglesia católica buscando el refugio, en mi caso en 2018, en abril y mayo, junio en Masaya yo no andaba conspirando contra el gobierno, yo abrí mi puerta para dar refugio al herido al que recibía, levantar las víctimas que estaban allí asesinadas, abrí las puertas para recibir denuncias y eso es un apostolado (…) lo voy a seguir haciendo mientras el pueblo me necesite. Yo sé a que me arriesgo pero no me interesa.

  • ¿Bajo el riesgo de su propia vida?

Yo lo seguiré haciendo, soy sacerdote y una misión es un apostolado, aunque tenga que poner en riesgo mi vida, mi integridad, porque cuando uno incomoda de todo le dicen a uno, para que uno tal vez se eche para atrás y de ninguna manera, a Jesucristo de todo le dijeron.

  • ¿Cómo avizora el 2020, por venir?

Con mucha esperanza como sacerdote uno escucha a las personas que buscan un consejo, pero hay muchos fieles que me transmiten también lo positivo, así yo como sacerdote en mi prédica, yo no voy a predicar negativamente, sino hay que predicar la esperanza, la fe en el Señor. Yo espero un 2020 de una manera muy positiva, y es el sentir de muchos nicaragüenses no tenemos porqué acobardarnos ni que nos domine el miedo, sino que tenemos que tener esa actitud de fe y esperanza en tiempos mejores, yo hablaba en mi predica el 24 que estamos asistiendo a dolores de parto en Nicaragua porque en un parto hay angustia, hay dolor, hay sangre y eso lo estamos viviendo en Nicaragua estamos asistiendo a este parto por Nicaragua que está construyendo una nueva historia naciendo otra nueva Nicaragua.

  • Padre pero la realidad nos dice todo lo contrario la crisis social económica y política se profundiza:

Bueno, la parte económica es muy evidente, de la falta de trabajo, de la gente que se va yo estoy hablando desde el punto de vista también del cambio de gobierno, yo lo veo que Dios tiene la última palabra, es decir vos podes decir llegó al 2021, las sanciones van presionando (…) tenemos que ver en sentido positivo que todo lo que se ha hecho y lo que se sigue haciendo no tenemos por qué atemorizarnos; continuar esa lucha cívica, pero lógicamente hay falta de trabajo, mucha hambre, en las parroquias nos llegan a pedir para comprar medicina, para comprar comida (…) yo vivo en la zona del mercado, pasa mucha gente pidiendo, ancianos llorando que no tienen que comer, familias desesperadas, continúa también el éxodo a Costa Rica; la gente sigue saliendo a otros países.

  • ¿Hay riesgo de que aumente el exilio por situación económica además de la persecución?

Se está dando, por ejemplo, los presos políticos quieren trabajar no les periten que trabajen, y yo lo veo que va mucha gente a Costa Rica, los de Masaya.

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