Recrudece asedio contra líderes opositores de los territorios en el norte de país.
El expreso político Noel Valdez, conocido por el seudónimo de Comandante Brack y miembro de la Alianza Cívica denunció este miércoles que tras su participación en la firma pública de la proclama de la Coalición Nacional, la Policía del régimen aumentó el asedio en su contra y de otros dirigentes en los territorios.
Menciona que desde horas de la mañana de este miércoles fue apostada frente a la casa donde él permanecía, una patrulla policial a cargo del jefe de inteligencia policial de Matagalpa, Jimy Tijerino, que impidió una reunión con un grupo de médicos. Esto le llevó a refugiarse en otro sitio.
Aunque Valdez señala, que desde que salió de la cárcel ha sufrido asedio constante por parte de la Policía y paramilitares que le obliga trasladarse de un lado a otro y de casa en casa, para evitar la ubicación, el hostigamiento recrudeció con el lanzamiento de la Coalición, que él considera “es una amenaza para las aspiraciones reeleccionista de Daniel Ortega, que hace uso de las fuerzas represoras de la Policía y los paramilitares para amedrentar en los territorios, para que no se consolide en los territorios la Coalición”.
El asedio que han vivido señala Valdez es una situación que causa estrés y tensión, pues “no es fácil que a cada rato estén llegando (…) como una señal de intimidación”.
Mencionó otros casos de personas que enfrentan una situación similar, como el profesor Róger Salinas, a quien también llegó una patrulla a buscarle este miércoles a la comunidad de La Garita, en San Ramón, por lo que “anda clandestino”. O el excarcelado Rogelio Gámez, a quien al sufrimiento de la pérdida de su madre, se suman las amenazas que le han hecho de llegarán a la vela.
Busca amedrentarles
Con esto, dijo Valdez, el régimen busca “mantenernos dispersos, mantenermos con miedo, que no haya ni una forma de organización grupal, colectivo, que cada quien esté embuzonado en su casa (…) pero eso de organización no lo van a lograr jamás, porque ya todo mundo está organizado”.
Valdez, un excontra, considera que hay muchas similitudes con lo sufrido en la década de los ochenta que les llevó a tomar las armas por la represión, la violencia política, la suspensión de las libertades como poder manifestarse cívicamente, confiscaciones de los bienes de los opositores, miles de nicaragüenses apresados, y el exilio de otros miles.
En esa ocasión, recuerda miles de jóvenes fueron obligados a combatir en las montañas contra los campesinos que se oponían a Ortega y que dejó un saldo sangriento. Pero a diferencia de esa época, apuntó, “hoy la oposición está desarmada”.
Norte agitado por asesinatos de campesinos
Aunque reconoce que el norte del país “está color de hormiga”, con el asesinato selectivo de los campesinos y el régimen ha demostrado que no tiene voluntad para resolverlos, para aclararlo buscar solución de manera pacífica.
Salinas, un líder de la Alianza Cívica en San Ramón confirmó que en horas de la mañana un policía llegó a buscarle e indagar a que se dedicaba e incluso que hacía los domingos, pese a que dice ellos conocen muy bien todos sus movimientos.
Piensa que la Policía busca intimidarle “para que yo no levante al pueblo de San Ramón”, aunque no descarta que intenten detenerlo, por lo que advirte que si le llega “a pasar cualquier cosa, no me lleven como preso común, sino como preso político”.






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