“Obispo del pueblo” se despide de Nicaragua “con el corazón hecho pedazos”

“Obispo del pueblo” se despide de Nicaragua “con el corazón hecho pedazos”

"El obispo del pueblo", como ha sido bautizado monseñor Silvio Báez, se despidió la mañana de este martes desde el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, con un mensaje para toda la sociedad.

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“El obispo del pueblo”, como ha sido bautizado monseñor Silvio Báez, se despidió la mañana de este martes desde el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, con un mensaje para toda la sociedad. Y que incluyó también a los periodista a petición de un periodista de Canal 10.

“Sean periodistas valientes comuniquen la verdad”, recomendó Báez poco antes de dejar el suelo que lo vio nacer.

Antes de partir recordó que regresó a su patria hace diez años cuando nadie lo conocía, ahora no podía salir a la puerta de su casa “porque me conoce todo Nicaragua”.

“Llevo al pueblo de Nicaragua en mi corazón y mi corazón queda aquí también. Y estaré siempre presente del acontecimiento de la historia nacional”, manifestó Báez quien antes de ingresar al área de Migración impartió su bendición a los presentes, que incluyó a varios policías que permanecían en el lugar.

Según expresó por precaución de lo que pudiera pasar prefirió salir casi en silencio. “He tenido temor de que si la gente venía en masa aquí al Aeropuerto podían exponerse demasiado, ustedes saben la cantidad de peligros que puede sufrir un grupo en este momento”.

Lleva “el corazón muy dolido”

Báez se despidió de Nicaragua “con el corazón muy dolido”, por los que han sufrido durante este período de represión, “por los nicaragüenses que han muerto, por quienes son reprimidos constantemente y no quería que en ocasión de mi viaje ocurriera algo que me hiciera todavía más dolorosa esta partida”.

Recordó que su último pensamiento el Domingo de Resurrección, en la parroquia de Esquipulas, fue para los presos políticos.

“A mis hermanas y hermanos que están presos por razones política en la cárceles. Ha sido de las heridas más grandes después de las muertes a causa de la represión, ha sido los presos políticos que están en la cárcel que no deberían estar. Una libertad que nunca les debió haber sido arrebatada” sostuvo Báez.

Tras referir, que esta mañana leyó una carta de la presa política Irlanda Jerez, “que me sacó las lágrimas”, quien habla en nombre del resto “y yo me voy con el corazón en lágrimas, sabiendo que desde la cárcel los presos políticos me han saludado, me han agradecido”.

“No tienen nada que agradecer los presos políticos, somos nosotros que le tenemos que agradecer a ellos, por resistir y por enseñarnos a ser verdaderos héroes de la patria”, afirmó el religioso, al tiempo que expresó su deseo porque a los presos políticos les sean respetados su dignidad y que sean liberados lo más pronto posible.

Báez, quien sin lugar a dudas se ha ganado el corazón del pueblo por su labor profética y sobre todo por haber permanecido a su lado mientras lo necesitó, fue despedido en el Aeropuerto Augusto C. Sandino por miembros de la Alianza Cívica y música nacional.

Transmitió su confianza en la Alianza Cívica que refirió “han sido ejemplares”, pues sabe “que no es fácil estar en una mesa, con una gente como la del gobierno que no tienen absolutamente ninguna voluntad de dialogar, ni de ceder nada, lo único que quieren es mantenerse en el poder de forma indefinida”.

El mensaje para la Alianza Cívica fue que “no rompan el diálogo porque si no les van a echar la culpa” a ellos “que no quisieron dialogar”, pero “tampoco deben ser flojos” y exigir para que escuchen la voluntad de la mayoría del pueblo de Nicaragua. Además, que estén cerca del pueblo y lo mantenga informado.

Aunque mostró sus deseos que avance el diálogo como única salida pacífica a la crisis en que está sumido el país, lo estimó difícil.

“Estaré al lado del pueblo de Nicaragua”

¿Tendremos a un obispo presente al lado del Papa dándole a conocer la situación de Nicaragua? Preguntó uno de los periodistas.

Las veces que sea necesario y que el Papa Francisco me pida hablar con él, le daré mi visión de la realidad nacional de la manera más objetiva posible, para que el Papa esté informado de lo que ocurre aquí en el país.

¿Los nicaragüenses ganamos al tener al obispo Báez junto al Papa?

Bueno, no te sabría decir, lo que pueden estar seguro es que yo estaré al lado del pueblo de Nicaragua y como obispo y pastor nunca me voy a olvidar de esta gente tan linda.

¿Se pudo reunir con los obispos de la Conferencia Episcopal?, preguntó otro periodista.

No, solo pude hablar con monseñor (Abelardo) Mata y con el cardenal pero a los obispos les dejé un mensaje escrito. Con relación a lo que habló con el obispo de Estelí y secretario general de la CEN dijo: “monseñor Mata comparte conmigo la incomprensión de esta decisión y el dolor también de la misma. Pero como hombres de iglesia, aceptamos la voluntad del Papa y confiamos que siguiendo los caminos de Dios vamos por la senda más segura”.

A la pregunta sobre sus sentimientos con esta despedida, el obispo Báez aseguró: “me siento triste, llevo el corazón hecho pedazos por el dolor de dejar Nicaragua, pero voy sereno y en paz (…) estoy siempre disponible a servirle al Señor y a la iglesia donde me lo pida y bueno, cuando me toque volver algún día vuelvo, pues seguiré en medio de mi pueblo sintiéndome orgullosamente nicaragüense y buscando lo mejor como pastor, como cristiano del evangelio para este pueblo”.

“Yo quiero que el pueblo de Nicaragua me recuerde así, como un amigo, como un amigo y un hermano que les quiere, que no los va a olvidar que los va a tener en su oración cada día y que dejo mi corazón entero para esta tierra”.

Sobre su deseo para Nicaragua lo plasmó así: “Que lleguemos un día a tener una sociedad fundada en la justicia social de la que brota la paz verdadera en donde la pluralidad ideológica no sea un delito, sino una riqueza para construir un país y donde todos sepamos poner las ideas y los bienes materiales de todos en común, sin egoísmo por el bien del país.Solamente así vamos a sacar a Nicaragua del subdesarrollo y hacer de nuestro país una gran nación, como debe de ser, Nicaragua se lo merece”.

La única vez que Báez fue visto reír fue cuando prometió que continuará en las redes sociales.

Y se despidió con una petición: “háganle llegar al pueblo de Nicaragua un saludo de mi parte”.


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