“¿Y cuántos reportajes hizo?”, el interés de un policía antimotín que retuvo al periodista Emiliano Chamorro


Una de las primeras preguntas que le hizo uno de los policías antimotines al periodista de LA PRENSA; Emiliano Chamorro, fue “¿Y cuántos reportajes hizo?”, mientras procedía a requerir la entrega de su equipo de trabajo: cámara, grabadora y teléfonos celulares.

Y arrogándose labores de oficiales de migración, los antimotines detuvieron de forma ilegal a Chamorro durante más de dos horas en la frontera terrestre de Peñas Blancas.

Otro de los policías antimotines le expresó: “Le vamos a tomar una fotito ¿oye? Estas son cuestiones normales, no se me asuste”.

“No, por qué me voy asustar, yo creo que los asustados son otros”, respondió Chamorro en parte de la conversación, mientras el policía procedía a fotografiarlo de frente y de perfil, como si fuese un prisionero y durante tres ocasiones le hicieron sacar sus pertenencias de la maleta.

“Es una captura ilegal, una detención abusiva en todo el sentido de la palabra porque te toman fotos, me le tomaron fotos a las libretas de apunte y me sacaron todo lo de la maleta y me decía que metiera las cosas a la maleta y al ratito la volvía a sacar”, denunció Chamorro.

Criminalizan el periodismo

“Es un ultraje a los derechos humanos, porque cuál es la justificación de ellos de tenernos (retenidos) dos horas y tomarnos fotos como delincuentes (…) están criminalizando el periodismo independiente, ellos demuestra cada vez más que hay un estado policial que es el que en vez de garantizarnos nuestra seguridad, nuestros derechos, nos está violentando”.

“El mensaje es (para) amedrentarnos, el mensaje es que los periodistas tengamos miedo, que dejemos de informar, es un mensaje de intimidación”, sostuvo Chamorro.

Hubo un momento en que uno de los antimotines le pidió los teléfonos celulares al periodista y los sacó del local donde estaban.

¿Con qué objetivo se llevó los celulares? Preguntó Chamorro.

“Es para que no tome fotos”, argumentó uno de los antimotines.Y aunque luego el policía regresó los teléfonos, Chamorro asegura que poco después se los volvieron a despojar bajo el alegato de que él les estaba tomando fotografías.

El periodista de LA PRENSA logró escuchar en un momento lo que conversaban entre los antimotines: que “dice el jefe que no los dejemos ir todavía, que hay que esperar una orden superior, para que los dejemos ir”.

PCIN y APN condenan detención arbitraria

Son actuaciones condenables, dijo Álvaro Navarro, coordinador de la Comisión Ejecutiva de la organización Periodistas y Comunicadores Independientes (PCIN).

El dirigente de PCIN lamentó que al igual que ha ocurrido con otros periodistas independientes, el régimen sigue demostrando “su odio, su animadversión”, contra los periodistas por el solo hecho de realizar su trabajo.

La Asociación de Periodista de Nicaragua (APN), condenó el hecho y destaca que la retención el interrogatorio y el abuso cometido contra Chamorro “roza con los derechos que contempla nuestra Constitución de la República”.

APN demanda al régimen deponer actitudes hostiles contra los ciudadanos y de manera particular contra los periodistas.

El dirigente de PCIN considera que pese a todo, este hecho ha permitido identificar nuevos mecanismos represivos del régimen.

“Ya eso que tomen fotos, que revisen maletas, que te lleven a espacios a interrogatorios es por supuesto una actitud de mayor hostilidad ya en la frontera”, estimó el representante de PCIN.

Además, estimó Navarro que esto demuestra que la represión contra el periodismo independiente se acentúa cada día y, que el régimen no está dispuesto a respetar ni las libertades de los ciudadanos, ni el libre ejercicio del periodismo independiente.

Periodistas continúan en riesgo

Es tiempo de insistir ante organizaciones internacionales, en particular a las Relatorías de Libertad de Prensa, que el gremio y el ejercicio periodístico en Nicaragua sigue en riesgo cada día.

Navarro señaló, que particularmente ha conocido de la existencia de un plan de la dictadura para volver encarcelar a presos políticos, liberados con la Ley de Amnistía; lo que le lleva a presumir que también puedan recrudecer las acciones represivas contra los periodistas y medios de comunicación.

La dictadura ya tuvo a periodistas presos, destacó Navarro, tras recordar que a estos no les ha cerrado los procesos judiciales, al tiempo que mantiene confiscados dos medios de comunicación.

“Hay persecución hacia los periodistas, hay amenaza e intimidación”, insistió Navarro, quien manifestó que esto lleva como organización a mantener alerta de que continúe la represión desatada desde abril del 2018 en contra de los hombres y mujeres prensa.

En julio pasado la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, informó que en quince meses de la crisis sociopolítica a la que ha estado sumido el país, ha conocido más de mil casos de violaciones a la libertad de prensa en Nicaragua.

Las principales formas de represión registradas por FVBCH son las relacionadas con lesiones, amenazas, intimidación, acoso o presión; ataques a la reputación y la honra; detenciones arbitrarias, obstaculización al acceso de los medios materiales a través de instituciones del Estado como la Dirección General de Ingresos o Aduana o el Instituto de Telecomunicaciones o el de la Seguridad.

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