Ortega dirige ataques contra iglesia católica, CIDH y OACNUDH para justificar crímenes de lesa humanidad y limpiar la imagen de la Policía


Al referirse a los tranques levantados entre mayo y junio de 2018 por los autoconvocados, Ortega habló de “algunos representantes de la iglesia católica que echaron leña al fuego”.

“Se iban con los de la comisión de la OEA y de Naciones Unidas, a eso fueron a decirles que se mantuvieran, que la Policía no salía, que estaba derrotada y que en cualquier momento caían los cuarteles y después iban con los cuarteles del Ejército”, aseveró Ortega.

La Embajada de Estados Unidos no escapó de las los acusaciones de
Ortega, a los que señaló de “que por un lado alentaban, por debajo echaban leña al fuego” pero cuando resultaban afectados cuando “estos terroristas” los asaltaban, “nos decían ¿Qué hace la Policía? Ellos pidiéndonos que sacáramos a la Policía”.

Y en sus justificaciones Ortega hizo referencia a la llamada “Operación limpieza”, donde permitió la actuación ilegal de paramilitares y el uso de armamento de guerra, la que dijo fue para “restaurar el orden”.

“Se juntaron allí todos los demonios”, afirmó Ortega quien insistió en justificar que “no quedó más camino que lo que establecen las leyes”.

Lo que conoció la CIDH

En un comunicado emitido en julio de 2018, la CIDH indicó que según información recibida el régimen a través de la Policía, en actuación conjunta con grupos parapoliciales, realizó operativos en Sutiaba, León, Wiwilí, Jinotega, Masatepe, Ometepe y Matagalpa, “dirigidos a reprimir a las personas que mantienen los tranques y barricadas, así como a las comunidades que los apoyaban como forma de protesta y/o como medio de protección frente a las acciones de grupos pro gubernamentales”.

Como producto de estos operativos, varias personas habrían fallecido y resultado heridas. Según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), habría más de 160 personas detenidas, secuestradas y/o desaparecidas en lo que va del mes de julio de 2018.

Mientras el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), también conoció del ataque perpetrado el 8 de julio contra las ciudades de Jinotepe, Dolores y Diriamba, “donde la población mantenía algunos de los principales tranques desde el inicio de las protestas”.

En Jinotepe cerca de 200 camiones permanecían retenidos desde hacía más de un mes.

Y retomando información conocida a través de medios de comunicación, señaló la CIDH que “existirían indicios del uso de armas de uso exclusivo del Ejército, entre ellas lanzacohetes y granadas, en el proceso de levantamiento de los tranques”.

Y agregó: “De acuerdo con la información disponible, como producto de los ataques, 20 personas fueron asesinadas. En el marco de estos operativos, la Policía Nacional informó sobre la muerte de dos agentes”.


    Leave Your Comment Here