Armando Amaya: “Un micrófono y una cámara no matan a nadie”


Amaya, explicó que según valoración médica sufrió fracturas en el codo del brazo izquierdo, cuando de “una patada”, un policía lo derribó al suelo en su afán por impedir la cobertura sobre un plantón de un grupo de ciudadanos que demandaban la libertad de los presos políticos.

“Nosotros no somos la noticia, la noticia es la gente que denuncia las arbitrariedades de la Policía que en lugar de resguardar a la población es la principal violadora de derechos humanos”, indicó Amaya, quien recordó que en el país no hay garantías para denunciar la agresión sufrida: “¿A quién voy acudir a denunciar este hecho, si son los mismos policías que nos están agrediendo a nosotros? El micrófono no mata a nadie, una cámara no mata a nadie, nosotros estamos cubriendo la noticia”.

Benavides por su parte recordó que los periodistas se limitan a buscar la información. “Nosotros no estamos inventando, en Nicaragua se ha visto una sistemática violación de los derechos humanos”, dijo Benavides.

“Aquí en Nicaragua ejercer el periodismo cada día se ha vuelto una profesión de alto riesgo, hacemos un llamado a las autoridades para que se respete nuestra profesión, nosotros únicamente estamos haciendo lo que (dice) la Constitución Política, en el artículo 66 nos protege, que tenemos derecho a informar y la población tiene derecho a recibir esa información”, dijo Benavides.

Marcos Carmona, de CPDH calificó la agresión como de “una actitud vandálica y cobarde” por parte de los policías del régimen que abusan de su autoridad, que abusan por el hecho de andar el uniforme”.

La Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACUDH) a través de su cuenta de Twitter condenó la agresión contra los periodistas nicaragüenses mientras cubrían una protesta pacífica en Metrocentro.

OACNUDH también hizo un llamado al régimen a respetar y garantizar efectivamente la libertad de expresión y el derecho de reunión pacífica de acuerdo con las obligaciones internacionales de derechos humanos adquiridas por Nicaragua.

La Asociación de Periodistas de Nicaragua (APN) también condenó la agresión en contra de Amaya y Benavides. “Esta acción es un golpe a la libertad de expresión que tiene el pueblo nicaragüense consignada en las leyes del país”, dice APN.

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